Nov. 9 (DP.net).─ El gobierno cubano ha alcanzado un extraordinario refinamiento en sus métodos de represión, logrando así que las instituciones internacionales defensoras de los derechos humanos desvíen su atención a otros países donde el abuso y la violación de estos derechos son mucho más crudos y visibles.
La estrategia represiva se orienta a dos objetivos: 1) acallar la protesta y la militancia opositora mediante el hostigamiento constante, las detenciones frecuentes y la difamación; y, 2) eliminar a los militantes más destacados mediante fórmulas represivas que agoten su resistencia y los impulse a emigrar permanentemente. Este último objetivo tiene una fase previa de encarcelamiento prolongado y negociaciones posteriores por las cuales la opción a la libertad condicional (extrapenal) es el exilio.
El primer objetivo es causar un gradual agotamiento y sembrar el miedo. El hostigamiento se realiza con turbas que se movilizan para atacar física y verbalmente a las víctimas. Estas turbas suelen llegar en muchas ocasiones en ómnibus o camiones a los puntos de convocatoria para la manifestación de "repudio". La Seguridad del Estado cubana identifica a estas turbas como Brigadas de Respuesta Rápida. Pese a que atacan las viviendas donde se refugian los agredidos o a que los interceptan por la calle y los maltratan, golpean y arrastran (como tantas veces hicieron contra Laura Pollán, una de las denominadas “Damas de Blanco”, hasta que provocaron su muerte), las fuerzas del orden no intervienen nunca para defender a las víctimas sino que, por el contrario, proceden con frecuencia a detener a los que están siendo salvajemente hostigados. Los períodos de detención rara vez se prolongan por más de tres días para no dar tiempo a organizar protestas (locales o internacionales) a favor de los afectados.
Entre estos esbirros hay encumbrados represores del régimen que son responsables de su organización pero que no son visibles en estas "manifestaciones de repudio", mientras que otros participan abiertamente al frente de las turbas. Un caso específico, entre muchos, ha podido ser documentado gráficamente con la foto (enmarcada en círculo rojo) de Mirta Cuervo al frente de una de esas turbas.
Mirta Cuervo reside en una de las viviendas privilegiadas de la zona del Vedado, en la Calle 28, Nº 165, y es la esposa del ex-Viceministro de Transporte Amador del Valle Portilla, quien actualmente trabaja como "perito" de ese Ministerio. Mirta Cuervo es conocida por un antiguo alto oficial de Seguridad del Estado por la familiaridad de su trato con el "Comandante en Jefe", a quien llama Fidel, y del cual suele hablar con notable admiración a algunos conocidos suyos con quienes se encuentra durante sus frecuentes viajes a los Estados Unidos.
Mirta Cuervo ha organizado en Cuba a un grupo de estas Brigadas de Respuesta Rápida con el propósito expreso de hostigar constantemente a una de las "Damas de Blanco", Dolia Leal Francisco, esposa de uno de los prisioneros de conciencia del "Grupo de los 75", Nelson Aguiar Ramírez, sentenciado a 13 años de prisión en la redada de 2003, a quien se concedió "licencia extrapenal" en 2009 a raíz de la visita a Cuba del Canciller Moratinos. Desde entonces, las turbas encabezadas por Mirta Cuervo suelen concentrarse con frecuencia frente al hogar de Dolia y Nelson, que viven en un departamento del desvencijado edificio situado en la Calle 28 Nº 157, en el mismo barrio del Vedado. El griterío, los insultos, los huevos y tomates y los letreros insultantes pintados en las paredes son sólo el preludio de los golpes, escupitajos, empujones y todo tipo de abusos que sufren las víctimas que intentan salir de su vivienda.
El coordinador "invisible" de estas actividades es un oficial de Seguridad del Estado a quien llaman "Jorge el Nazi", quien delega su autoridad en un miembro de la policía política llamado Omar Naranjo. En estas manifestaciones de repudio supuestamente "espontáneas" en las que se han contado a veces más de 50 personas, sólo cinco han sido identificadas como vecinos que viven en el mismo edificio. El resto de las decenas de personas que conforman esas turbas han venido transportadas de otros lugares.
Entre las personas que proceden de otras partes, se ha identificado en la turba a María Tomás, que alquila su casa a extranjeros que visitan La Habana. María Tomas viaja también con frecuencia a Estados Unidos "a visitar a su familia", aparentemente sin mayores problemas para obtener el "permiso de salida" de Cuba ni para obtener visa de turista por parte de los "enemigos" del Norte.
Este es sólo un ejemplo entre muchos de un cruel y agresivo método de hostigamiento que se repite con características semejantes casi todos los días en pueblos y ciudades de Cuba.

